S o u v e n i r
(pintura sentimental)

El Tema espinoso
De
Carlos Araya Carlanga

Nos sorprende a veces ver en algunos pintores o fotografos cohabitar temas aparentemente incompatibles. En efecto, Que relación existe entre los grifos de agua brotando o las dunas de arena y las figuras de cuerpos deformados en Francis Bacon, o una foto de orquidea y un autorretrato pornogràfico de Mappelthorpe.
El analisis y la retrospectiva permiten en seguida descubrir los lazos, que después se vuelven evidentes. La gestual pictórica de Bacon, la delicadeza de contrastes luminosos en Mappelthorpe.
La exposición de Carlos Araya Carlanga en galería Cecilia Palma no dejarà de intrigarnos por la intrusión de un nuevo tema espinoso.
A primera vista, Carlos Araya pinta lo que ve desde su ventana, a partir del modelo natural.
Ya conocemos sus series de telas representando personajes portadores de marcas, signos, sobre un fondo tramado de Vichy , que le dio fama a Tati (1) , negocio del cual los locales estan ubicados al pie de su taller. Basta asomarse afuera, para ver en el boulevard el origen de su inspiración, de alguna manera su fauna y su flora en plena evolución.
Sin embargo, si ahí vemos en parte el origen de sus temas, solamente discernimos el destino después de un atento anàlisis de los numerosos desplazamientos. Su fauna ordinaria es puesta aqui en un contexto tipicamente chileno.Una suerte de retrospectiva de desiertos que da testimonio de otro origen.
No nos sorprenderemos entonces en encontrar en Araya un nuevo tema de figuración : la cactàcea !
En particular una especie chilena de cactus. ¿Acaso es esta figura del desierto, una reminiscencia de sus peregrinaciones adolescentes ? ¿Encontró Carlos un nuevo tema de pintura, un poco como Van Gogh encontró sus girasoles, que responde a la vez a su simbólica y a su manera de pintar ?
Es evidente que hay una jubilación pictórica en esta serie cactoidea, donde el pintor se abandona un momento a su oficio y su factura.
Comunmente a Carlos Araya Carlanga le place hacer coexistir en sus telas la habilidad y la desenvoltura hacia el realismo que la fotografía a impuesto en la imaginería pictórica contemporanea, prueba de ello, a la manera de otro famoso deformador , El Greco, el escorzo de un personaje medio flotando, medio recostado como un Gargantúa o un Guliver en Paris transformado en prado.
'Les liaisons dangereuses'(2) de su representación fotogràfica, en Araya se transforman en 'Lesions dangereuses'(3). A Carlos Araya no le es suficiente disociar la especie humana de su medio dicho natural, también debe descifrar la fascinación.
Carlos Araya Carlanga con esta nueva exposición continua entonces su trabajo sobre la duplicidad de la realidad , no desfigura la representación, si no que des-figura la imagen totalitaria, como esta comedora de helado en un desierto àrido y, portadora de los signos del consumo. Aqui esta sin duda la paradoja Carlanguiana llevada a su extremo : usar de todos los medios de la figuración para voltearlos contra su objeto, es decir, hacer visible el montaje publicitario del mundo mercantil, volviendo dudosa esta tautología apologética de lo real.
Carlos Araya Vargas no cree en la imagen " realitaria", para él lo real, incluso lo fotogràfico no es mas que una convención visual.
Es por eso que no cesa de desmontar las convenciones visuales puestas en obra para mostrar el sujeto humano abandonado a su espinoso destino.

Gérald Maurice Stehr
Paris, marzo de 2004

(1) Grandes almacenes de moda popular en Paris
(2) Relaciones peligrosas
(3 ) Lesiones peligrosas